Tras los acontecimientos de Travesía Infernal, Aarón Stevens, devastado por la pérdida de Elisa, cuyo espíritu fue transmutado y convertido en Isdalen, es acogido por la comunidad Celadora. Impulsado por el amor y la esperanza de revertir su destino, acepta una misión imposible: descender al inframundo y llegar a la ciudadela de Agharta para intentar rescatarla.